Guadalajara Diario.es
Nuria Fernández Monge
Publicado el 01-09-26 12:51
Mes y medio después siguen sin conocerse las causas que originaron el incendio más devastador en hectáreas de CLM
El incendio sigue sin darse por extinguido/ Infocam
Cuando se cumple mes y medio del inicio del incendio de La Mierla siguen sin conocerse, oficialmente, las causas que originaron el fuego. Una investigación que se encuentra en manos de la Guardia Civil y que todavía no ha terminado su análisis.
Desde Guadalajara Diario nos hemos puesto en contacto con la Subdelegación del Gobierno de Guadalajara quienes únicamente han señalado que la investigación sigue en curso “El incendio de La Mierla todavía no está extinto-señalan en su respuesta a nuestro digital- La investigación del incendio sigue en curso, se sigue trabajando. Desde Guardia Civil se siguen enviando informes, entregando diligencias y haciendo ampliatorias continuamente al juzgado”.
Hay que recordar que en un principio el origen del incendio se atribuyó a una cosechadora, pero desde entonces, y a pesar del largo tiempo transcurrido, no se ha vuelto a saber más de que lo ocurrió ese 16 de julio con un fuego que acabó arrasando 32.000 hectáreas de monte y que obligó al desalojo de 1.200 vecinos en 34 municipios y al confinamiento de otros 14.
Primeras imágenes del incendio el pasado 16 de julio cuando se declaró el fuego/ Infocam
Sigue la vigilancia
Aunque desde hace días nadie trabaja en la zona, el fuego no se da oficialmente por extinguido. Según confirman desde Infocam a nuestro digital, continúan las labores de vigilancia en todo el perímetro para evitar nuevas reactivaciones sobre todo de cara a la subida de temperaturas que se van a producir en estos días.
Cronología del peor incendio de CLM
Guadalajara tiene el triste honor de ser la provincia
El fuego junto al embalse de Beleñadonde se han producido los dos peores incendios de CLM, y que son también de los peores de España. El primero ocurrió en 2005 en la Riba de Saelices con el fallecimiento de los once miembros del retén de Cogolludo y el segundo ha sido el ocurrido este verano en La Mierla que ha arrasado 32.000 hectáreas de terreno, algunas de ellas de gran valor medioambiental.
Un fuego que fue devastador desde el primer momento. Se declaró el 16 de julio y ese mismo día llegó a nivel 2, se solicitó la intervención de la UME y se realizaron las primeras evacuaciones: un campamento en Umbralejo con 47 menores y el municipio de La Mierla.
Pero el fuego fue escalando.
Pedro Sánchez en el puesto de mando de Tamajón/ Moncloa
Los fuertes vientos hicieron que el incendio fuera incontrolable y a pesar de los esfuerzos comenzó el rosario de evacuaciones y confinamientos en los municipios que tuvo su momento álgido el día 20 de julio con numerosas carreteras cortadas y 1.200 personas afectadas con 34 municipios evacuados y 14 confinados. Un fuego que trajo hasta Guadalajara el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, en una visita al puesto de mando de Tamajón el 22 de julio y a la ministra de Desarrollo Sostenible, un día antes.
El 24 de julio el fuego empezó a estar estabilizado, bajó a nivel 1 y la UME dejó Guadalajara para intentar atajar el fuego de Ávila y Madrid.
Imagen de la zona tras el incendio/ JCCM
El 26 de julio se levantaron todas las restricciones y todos los vecinos volvieron a sus casas.
El 3 de agosto el fuego bajo a nivel 0 pero desde hace un mes se sigue trabajando en la zona mientras se sigue analizando qué provocó el peor incendio, en hectáreas, de CLM y uno de los peores de España.
¿APAGÓN INFORMATIVO, SILENCIO CAUTELAR O SILENCIO CAUTELOSO?
(Desconozco la autoría de esta espectacular foto. Si alguien la conoce, que me lo diga, y acredito. Gracias.)
Ver menos
Después del 3 de agosto, el humo tardó aún días en disiparse, pero la opacidad informativa que estamos viviendo en Guadalajara parece tener un periodo de desintegración mucho más largo. Tras el incendio de La Mierla, iniciado el 16 de julio y extinguido el 3 de agosto, lo que queda en el ambiente no es solo el olor a monte quemado y espectros negros que amenazan con caer por toda la Sierra, sino una densidad informativa tan espesa que roza lo insultante. Nadie informa, nadie pregunta y el silencio institucional se ha convertido en la única respuesta oficial ante un pueblo que exige explicaciones, pero en bajito, no vaya a ser que pedirlas en alto, incomode a la España de "Los santos inocentes".
Personalmente me cuesta entender el giro de los acontecimientos. Hemos pasado de la estupefacción general por la existencia de un material audiovisual donde supuestamente se mostraba una autoinculpación, a un mutismo absoluto sobre el estado del proceso con recogida de cable incluida por parte de uno de los medios que venía informando ¿Cómo se pasa, a ojos de la opinión pública, de señalar a un presunto responsable a encuadrar su papel en una mera declaración como testigo? Yo creo que es legítimo preguntárselo, ¿no? ¿Qué diligencias se han practicado?, ¿qué criterios técnicos o jurídicos justifican ese cambio de consideración?, ¿en qué punto se encuentra realmente la investigación judicial y fiscal?
¿Quién tiene la responsabilidad de mantener informada a la ciudadanía? ¿Son las instituciones públicas?, ¿las autoridades competentes?, ¿los gabinetes de comunicación de los organismos encargados de la investigación? ¿Quién tiene que informarnos y por qué no lo están haciendo?
"Hay que garantizar la transparencia, y hasta que el Seprona no elabore el atestado pericial sobre las causas exactas, las condiciones meteorológicas y el cumplimiento, o no, de las normativas de prevención, remita el atestado formalmente al juzgado y este determine las citaciones y la condición procesal (investigado o testigo) de las partes, no se da información", me dijo una persona a quien pregunté (una persona de esas personas que saben...). Desde mi desconocimiento de las leyes (que me parecen muchas veces una locura casi distópica) creo que garantizar la transparencia no implica vulnerar la confidencialidad de las investigaciones ni presuponer culpabilidades, sino ofrecer datos objetivos que calmen la alarma social. Echo en falta que los medios de Guadalajara escriban o informen sobre la situación actual. Echo en falta la presencia de la Sierra, de los serranos, de los apicultores que han perdido sus colmenas, de los hosteleros sufriendo decenas de cancelaciones, de su gente contando historias y copando los medios. El culpable ya saldrá (aunque sea un rayo...), pero ahora, antes, es tiempo de que la Sierra Norte nos salga a todos por las orejas ¿O es que ya no queremos saber cuál fue la causa y quién el responsable o responsables de que 34000 hectáreas hayan ardido en nuestro parque natural?
Cuando la información oficial desaparece, el hueco lo llenan la especulación, el descontento y la desconfianza hacia el sistema. Y en Guadalajara, la rumorología, el descrédito y el desencanto lo tienen muy claro...
¿Por qué este hermetismo? Este silencio no va de la prudencia técnica que exige un proceso judicial en marcha para no viciar las pruebas.
La frontera entre la cautela legal y el apagón informativo es muy fina. Y en Guadalajara tenemos un apagón en toda regla. El silencio es más denso que el humo.
Una sociedad democrática no pide linchamientos ni juicios paralelos; exige saber por qué lo que parecía una vía clara está requiriendo todavía, un mes después, de tantas matizaciones, y qué garantías existen de que se depurarán las responsabilidades correspondientes, caiga quien caiga.
Exigir luz sobre un desastre medioambiental y sobre el curso de su investigación es un deber democrático.
Guadalajara merece ser informada.
Que no se nos olvide la Sierra Norte. Que no se nos olvide quiénes no permitieron que ni una sola casa ardiera. Y que sepamos el nombre del responsable o responsables, cómo y por qué se inició el fuego y las consecuencias que tiene quemar 34000 hectáreas.
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