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jueves, 2 de febrero de 2017

Cosas mías, de Azuqueca, hoy de recuerdos, podas y censu


COMENTARIO DEL DIARISTA:

HOY (29/01/17) MI PASEO VESPERTINO VOLVIO A DARME QUE PENSAR. 

Una tarde que se me antoja melancólica, niebla, humedad algo de frio y ese olor que hacía mucho que no detectaba, ese olor que impregnaba mi niñez allí, pasadas las vías del tren , línea divisoria , frontera real entre mis primeros años en Azuqueca y mi pubertad, y el traspaso efectivo de esas barreras, nunca mejor dicho.



Tardes y mañanas de invierno y ese olor ese humo se metía en el cerebro, en las sabanas, en tu ropa, yo siempre lo llame de Fibras, recuerdo que había días que era tan fuerte que intentaba no salir de casa o si lo hacía alejarme lo más posible en contra del aire, cuando hay niebla solía venir de Guada y en raras ocasiones de los Santos , de ahí viene , por venir, la lluvia, las nubes bajas y el aire de los Santos no dejan subir ese pesado humo lo suficiente como para salvar Azuqueca y cae a plomo sobre la parte más al norte del pueblo, que es por donde hoy tocaba paseo con la perrilla.
Decían los rumores que ese olor a fibra hacia aumentar los problemas de pulmón, casi tanto como los canceres la Felguera que durante años se dedico a desmontar trenes de paneles de amianto en lana, material cancerígeno, a pie de pueblo, se supone que a la chita callando, en pocos sitios permitían esa labor tan cerca de poblaciones, por cierto sigue sin crecer la hierba de la Felguera, ¿por qué será?

También apurando la imaginería había quien aseguraba que ese olor tenía algo que ver con que Azuqueca fuera( desconozco si aún lo es) el pueblo de España con mayor índice de nacimientos gemelares y de mellizos, como muchos sabréis un conocido doctor vecino del pueblo hizo un estudio cuyos resultados no se conocieron nunca al menos yo desconozco si se publicaron íntegros los resultados de dicho estudio, si alguien lo sabe o mejor aun los tiene , ya sabe quien está dispuesto a publicarlos, pues supongo que no tendrán royalty “dese...”

Vamos con otra cosa.
Así no
pasa esto.

Resultado de imagen de formas de podar un arbol urbano residencial
pelin exagerado,  pero así si
Resultado de imagen de formas de podar un arbol urbano residencial
asi mejor no





Por cierto yo ya no digo nada, es el cuarto año consecutivo que hago la observación de que según que especies arbóreas se debe podar de una forma u otra, que la poda en cola de león estará muy bi9en según donde y según el tipo de especie a podar pero desde luego no en una zona residencial , no con una especie de rápido y voluminoso crecimiento el año pasado dije que se iban a partir las ramas en la primera tormenta por podarlos así y me jodio ser profeta, lo que ya no entiendo es el motivo por el que volvemos a podar de esa forma , este tipo de árbol se puede desmochar que en primavera volverá a dar abundante sombra , dejándole subir no hacemos más que aumentar su porte donde no es necesario y crear un peligro por caídas de ramas. (Ya esta el lisssto)

 Y esto ¿que es? una terraza del Mcdonald para fumadores, por que ahora mismo no resuelvo el misterio de que sera.




Cuando estamos recibiendo noticias de que ya hay casi 90.000 euros destinados a la remodelación y adecentamiento del interior del antiguo centro de salud, que sigo diciendo que primero pongan al 100% el centro de especialidades y luego ya veremos  que se hace, pero dos cosas a medias no forman una.

Nos olvidamos parece ser de otra pieza que no necesita reformas ninguna  basta con dotarla de medios materiales y humanos, será que no toca hablar de eso ahora,...quizás mas adelante, "pallá" en elecciones, nos manifestemos pidiendo dementemente la imperiosa necesidad de contar con ese centro que ya era híper necesario hace muchos años y ahora esta ahí muerto de risa insultando la inteligencia de los vecinos de Azuqueca, bueno de algunos,  a la mayoría se la suda deberá ser así supongo.

Para ir terminando una de agudeza visual ¿que falta en esta calle? que puede ocasionar un accidente de circulación


 



Bueno os dejo queridos lectores con una editorial de "El Heraldo del Henares" del pasado día 23, en ella el director del diario digital da su opinión sobre diferentes temas de actualidad de los cuales solo pongo el titulo , quien quiera saber mas diríjase al diario, y copio entero el último tema porque creo que es de un interés destacable, en el nos cuenta el propio director del Heraldo los motivos por los que dejo la agencia de información EFE tras 24 largos años de dedicación, y creo sinceramente que todos los vecinos del pueblo deberían leerlo, personalmente no me ha sorprendido en absoluto en Azuqueca hay mas trajes de esa pana de los que os podéis imaginar siquiera.

Lean pues señoras y señores, deduzcan, entiendan y piensen, estamos frente a unos de los peores males de esta democracia, el peor cáncer que puede tener una nación y está muy dentro de la genética política, ese es nuestro futuro, o mejor dicho ese es el futuro que queremos para nuestros hijos, sigamos dejando hacer, dejando pasar, no me da miedo lo que hacen los hombres malos...

Un saludo fraternal a todos.


por Roberto Mangas - 23-01-17 
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¿Por qué dejé la Agencia EFE tras 24 años de corresponsal?


    Tras la muerte del dictador Franco y el inicio de la Transición democrática, los medios de comunicación vivieron una era dorada. Todas las libertades, entre ellas la de expresión, inundaron la sociedad civil, lo que permitió a España, en apenas unos años, convertirse en fuente de inspiración para medio mundo. El paso pacífico y sin venganzas de una Dictadura, surgida tras una brutal guerra civil entre dos bandos que se odiaban a muerte, a una democracia en apenas dos años dejó boquiabierto a todo el planeta. En la calle, en los cines, en la literatura, en los medios de comunicación, en la música, en las artes... se respiraba libertad.

    Cuarenta años después, España se ha convertido en un páramo yermo en el que las ansias de libertad de han diluido como un azucarillo dentro de un balance contable en el que lo primordial es hacer caja y llegar a fin de mes. El arte, la cultura o los medios de comunicación ya no se rigen por `banalidades´ como la innovación, la creatividad, la provocación, la independencia... Ahora solo existen trincheras en las que buscar zonas de confort que garanticen la subvención pública con la que vivir y, en muchos casos, sobrevivir.

    No queda espacio para la crítica, mucho menos para la autocrítica. La máxima que el autor de La piel de Zapa maldijo allá por el siglo XIX, `El periódico es una tienda en que se venden al público las palabras del mismo color que las quiere (el público)´ se ha asumido plenamente por las empresas de comunicación con una ligera variación: `El periódico es una tienda en que se venden al público las palabras del mismo color que las quiere (el poder político)´.

    Cierto. Casi ningún medio podría sobrevivir hoy día solo con la publicidad privada y sin subvenciones públicas. Y eso lo saben los partidos, por lo que en vez de regularse por ley la publicidad institucional para que llegue a todos los medios en función de su audiencia y no en función de su afinidad política, se utiliza como arma para castigar a los críticos y como prebenda para premiar a los afines.

    La simbiosis entre clase política y clase periodista es tan grande que ya ha llegado a las aulas de las facultades de Periodismo. Aún recuerdo a una estudiante de la Universidad Rey Juan Carlos que me confesaba ufana que había decidido encaminar su carrera hacia los gabinetes de prensa de las instituciones públicas sin hacer escala primero en una redacción periodística.

    El periodismo, tal como lo entendemos los que, aunque no muchas, ya peinamos algunas canas, está desapareciendo o a punto de desaparecer. Ya pasó la era en la que el papel movía conciencias y era capaz de tumbar gobiernos. Ahora, con EREs anuales y cifras de venta que no dan ni para pagar los sueldos del Consejo de Redacción de un periódico de provincias, cuanto menos de uno nacional, se nos dice que el futuro solo es la prensa digital y las redes sociales... algo difícil de creer respecto de estas últimas, verdadero hervidero de rumores, chascarrillos mentiras, podredumbre y deshonor, que muestran sin tapujos la primigenia esencia del ser humano antes de que Rousseau y la Ilustración dejaran su huella entre nosotros: zafiedad, suciedad, incultura, vanidad, violencia y desvergüenza.

    Pero cuando esta desvergüenza y el control político llega incluso a aquellos medios que deberían ser baluarte de independencia y pureza periodística, entonces ya podemos dar por muerta esta profesión: la intromisión política ha llegado a medios antaño de reconocidísimo prestigio y, lo que es peor, algunos de sus responsables han sucumbido a las coacciones y a la presión.

    Desde hace meses, varios compañeros de profesión y algún amigo no dejan de animarme para que haga públicos los motivos por los que, después de 24 años de colaboraciones ininterrumpidas con la Agencia EFE, de repente, sin que nadie me pidiera que me fuera, decidí voluntariamente dejar la que había sido mi `otra casa´ durante buena parte de mi vida profesional.

    Durante un cuarto de siglo he sido fiel y leal colaborador de esta agencia internacional de noticias, antiguamente la más influyente y relevante del mundo en lengua castellana. En ese tiempo, envié, según un cálculo somero, unas 5.000 crónicas de todo tipo: políticas, sociales, culturales, sociales, económicas... Muchísimas de ellas, primicias o exclusivas, que luego fueron `rebotadas´ -publicadas o emitidas- por numerosos medios de comunicación, tanto provinciales, como regionales y nacionales y, en algún caso, según copia de la que se me dio traslado, también algunos de carácter internacional.

    Además, como periodista especializado en crónica jurídica, son numerosas las fuentes que me facilitan todo tipo de resoluciones judiciales que pueden ser noticiables al entender que el tratamiento que hago de las mismas es riguroso.

    De esta forma, en los últimos años, por fijar un lapso de tiempo corto y comprobable fácilmente, he publicado, la mayoría de las veces en primicia y/o exclusiva, decenas de crónicas relativas a imputaciones judiciales a políticos de casi todas las formaciones del arco parlamentario: el exalcalde de Azuqueca y secretario provincial del PSOE, Pablo Bellido; el actual alcalde de Azuqueca (PSOE), José Luis Blanco; el exedil del PP de Azuqueca David Lapeña; el exalcalde de Cabanillas del Campo (PP), Jaime Celada; el actual alcalde de Cabanillas del Campo (PSOE), José García Salinas; el exalcalde de Pastrana y subdelegado del Gobierno en Guadalajara (PP), Juan Pablo Sánchez; el actual alcalde de Pastrana (PP), Ignacio Ranera; el actual alcalde de Jadraque (PP), Alberto Domínguez; la exconsejera de Educación de la Junta (PSOE), María Ángeles García; el portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Guadalajara, Alejandro Ruiz; la excoordinadora regional de UpyD en Castilla La Mancha (UPyD), Celia Esther Cámara; el alcalde de Mondéjar y director provincial de Bienestar de la Junta de Castilla La Mancha en Guadalajara (PSOE), José Luis Vega...

    En todos los casos, siempre he informado con la resolución judicial de imputación o archivo de la causa en mi poder, nunca con denuncias previas o canutazos sin comprobar. Nunca, en mis más de 30 años de ejercicio profesional, 24 de ellos en la Agencia EFE, he tenido que responder ante querella alguna por mis artículos.

    Pues bien, a raíz de las informaciones que remití a la mencionada agencia respecto de la imputación por un supuesto delito de estafa del exalcalde socialista de Azuqueca, Pablo Bellido, que en su día le costó la nominación como candidato al Congreso de los Diputados en las Elecciones Generales del 20 de diciembre, desde ese partido se llamó a la agencia y se remitió un comunicado de supuesta rectificación que no rectificaba nada en absoluto: Bellido, entonces, seguía imputado porque lo decían los jueces, no los periodistas.

    Sin embargo, desde la agencia se me pidió que dejara de remitir informaciones relativas al proceso judicial del exalcalde azudense, ya que "no teníamos buena relación". No porque lo escrito no fuera veraz, sino porque "no teníamos buena relación".

    O lo que es lo mismo, se implantaba una nueva doctrina periodística, que no recuerdo haber estudiado nunca en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM: "Los periodistas solo podrán escribir noticias relativas a aquellos políticos con los que se lleven bien, o con quienes los políticos digan que ellos se llevan bien". De nada servirá que las informaciones remitidas sean veraces...: "No nos llevamos bien", y eso es motivo para prohibir a un periodista informar sobre un político en cuestión.

    Además de lo absurdo -y falso- de la situación, imagínense ustedes que esta práctica se extendiese por el resto de periódicos, radios y televisiones del país. Hasta la Sexta tendría que dejar de emitir. El baboseo almibarado de los medios supervivientes a los políticos, según esta doctrina, provocaría arcadas a la audiencia.

    Quien me conoce sabe que no acepto de ninguna manera la censura, venga en el formato que venga. En algún medio ya extinto de Guadalajara di buena muestra de ello: antes doy un portazo que someterme a la misma. Y esta vez, tras 24 años, también fue lo que hice. Dije adiós. No quería perder mi dignidad, hubiera sido una derrota de mi conciencia. Mi libertad no tiene precio, es la victoria que cada día me concedo: ser dueño de mis palabras y de mis silencios.

    El epítome de este relato no es que los partidos políticos intenten coartar la libertad de expresión de algún periodista, es algo que algunos llevan en su ADN más profundo, sino que una institución antaño relevante e influyente cuente con responsables permeables a esos intentos. Entre estos, y los que apuestan por las trincheras para poder recibir la soldada a fin de mes, solo puedo decir que la profesión periodística está hecha un asco.

    Por ello, concluyo haciendo mía una máxima de mi admirado Albert Camús, al que nunca podré agradecer lo suficiente el legado de obras como `El extranjero´ o `La peste´, con cuya lectura disfruto una y otra vez: `Una prensa libre puede ser buena o mala, pero si no es libre nunca será otra cosa que mala´.

    PD: He de aclarar que con Bellido no tengo ni buena ni mala relación, sino indiferente, como con la mayoría de políticos de uno u otro partido.


    @HeraldodelHenar

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